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IA, analítica de datos y retención estudiantil: El desafío postdoctoral del Jefe de Carrera de Ingeniería Industrial de la UNAP Santiago
IA, analítica de datos y retención estudiantil: El desafío postdoctoral del Jefe de Carrera de Ingeniería Industrial de la UNAP Santiago
El académico Mario Sarian fue aceptado en el prestigioso Programa de Formación Postdoctoral de la Universidad de Alcalá, España. Su investigación desarrollará un modelo predictivo basado en inteligencia artificial y Learning Analytics orientado a evitar la deserción de los estudiantes de ingeniería y optimizar la gestión académica institucional.

La educación superior chilena avanza a pasos agigantados hacia la transformación digital, y el Centro Docente y de Vinculación Santiago de la Universidad Arturo Prat (UNAP Santiago) se posiciona a la vanguardia de este cambio de paradigma. Recientemente, el Jefe de Carrera de Ingeniería Industrial, Mario Sarian, fue aceptado en la 8.ª edición del Programa de Formación Postdoctoral en Educación, Liderazgo y Gestión de Instituciones Educativas de la Universidad de Alcalá, España.
A través de esta prestigiosa instancia de colaboración internacional, el académico desarrollará el proyecto titulado “Modelo de Academic Business Analytics basado en Learning Analytics para fortalecer la toma de decisiones académicas en carreras de ingeniería”. La iniciativa busca integrar los miles de datos que genera la universidad diariamente —como asistencia, notas y participación en plataformas virtuales— para transformarlos en herramientas predictivas que fortalezcan el acompañamiento y la permanencia estudiantil.
En entrevista con el equipo de Comunicaciones de la UNAP Santiago, Mario Sarian detalló los alcances de su investigación, el rol de la inteligencia artificial en las aulas y cómo este hito impactará directamente en la formación de los futuros ingenieros industriales.
Un hito de excelencia para la UNAP Santiago
—¿Qué significa para usted en lo personal y profesional haber sido aceptado en este programa postdoctoral de la Universidad de Alcalá?
—Para mí representa un importante reconocimiento al trabajo académico que he desarrollado durante los últimos años en las áreas de gestión universitaria, ingeniería, transformación digital e innovación educativa. En lo personal, lo asumo con mucha gratitud y responsabilidad, porque significa seguir creciendo como investigador y docente. En lo profesional, constituye una oportunidad para fortalecer mis competencias y generar nuevo conocimiento que posteriormente pueda ser transferido a nuestra universidad, beneficiando tanto a los estudiantes como a los académicos.
—¿Cómo nace la inquietud por postular a este programa internacional?
—La motivación surge de una convicción muy clara: hoy las universidades necesitan evolucionar hacia una gestión basada en evidencia (Learning Analytics). Durante mi experiencia académica he observado que contamos con una enorme cantidad de información, pero muchas veces no la transformamos en conocimiento útil para apoyar decisiones estratégicas. Cuando conocí este programa, vi una oportunidad para profundizar precisamente en esa línea, aprendiendo de especialistas y compartiendo experiencias con investigadores de distintos países iberoamericanos.
Inteligencia Artificial aplicada a la permanencia estudiantil
—Su proyecto propone un “Modelo de Academic Business Analytics basado en Learning Analytics”. En palabras sencillas para nuestra comunidad, ¿en qué consiste?
—La idea es la siguiente: las universidades generan miles de datos todos los días, como asistencia, notas, participación en plataformas virtuales o avance curricular. Mi proyecto busca integrar toda esa información para transformarla en una herramienta inteligente que apoye la toma de decisiones (Business Analytics). No se trata solamente de observar lo que ya ocurrió, sino de anticipar situaciones futuras. Por ejemplo, identificar estudiantes con riesgo de reprobar o desertar antes de que eso ocurra, permitiendo intervenir oportunamente mediante tutorías, apoyos académicos o acompañamiento. En otras palabras, buscamos pasar desde una gestión reactiva a una gestión preventiva, utilizando la analítica de datos y la inteligencia artificial al servicio de la educación.
—¿Cómo visualiza que la IA puede convertirse en una aliada estratégica para docentes y directivos sin reemplazar el factor humano?
—Creo que hoy ya entendimos que la inteligencia artificial no viene a reemplazar a las personas, sino a potenciar sus capacidades. En el ámbito universitario, por ejemplo, un docente puede recibir alertas tempranas sobre estudiantes que presentan dificultades de aprendizaje antes de que reprueben una asignatura o abandonen sus estudios. Del mismo modo, un director de carrera puede acceder a indicadores en tiempo real sobre retención, rendimiento o avance curricular para tomar decisiones más oportunas y mejor fundamentadas.
Estos sistemas inteligentes son capaces de analizar y relacionar datos en muy poco tiempo, algo que sería muy difícil de realizar de manera manual. Sin embargo, la decisión final siempre seguirá siendo humana. La tecnología aporta datos, evidencia y proyecciones; los académicos aportamos el juicio profesional, la experiencia y la comprensión del contexto educativo. Estoy convencido de que la verdadera fortaleza está en combinar el potencial de la inteligencia artificial con el criterio humano.
Conexión con la Industria 4.0 y el Sello STEM
—¿Cómo conversa este proyecto postdoctoral con el perfil de egreso de los alumnos de Ingeniería Industrial en la UNAP?
—Existe una relación muy directa. La carrera de Ingeniería Industrial posee una sólida formación STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) y una estructura curricular organizada en líneas de desarrollo claramente definidas, como la Línea Común de Ingeniería Industrial, Formulación, Evaluación y Gestión de Proyectos, Gestión de Empresas y Operaciones, y Tecnologías Emergentes. Estas áreas responden a las competencias que hoy demanda la industria y a las tendencias que impulsan los países de la OCDE en materia de educación en ingeniería.
Además, la ingeniería industrial está estrechamente vinculada a los desafíos de la Industria 4.0, donde la analítica de datos, la inteligencia artificial, la automatización y la transformación digital ya no son conceptos del futuro, sino herramientas fundamentales para mejorar la productividad, la innovación y la competitividad de las organizaciones. Si logramos integrar estas herramientas de Academic Business Analytics y Learning Analytics en nuestra gestión y en el proceso formativo, estaremos preparando profesionales con una visión más estratégica, capaces de responder a los desafíos de la industria moderna y de desenvolverse en un entorno cada vez más digital, global e interconectado.
El verdadero desafío es cultural, no tecnológico
—A nivel nacional, ¿cuál es el principal desafío que tienen las universidades para adoptar estas tecnologías de analítica de datos?
—Creo que el mayor desafío no es tecnológico, sino cultural. Hoy las universidades cuentan con plataformas, sistemas y una enorme cantidad de datos. El verdadero reto es transformar esa información en conocimiento para tomar mejores decisiones. Pero ese cambio no ocurre solo por incorporar tecnología, sino que requiere liderazgo, convicción y la capacidad de movilizar a las personas hacia una cultura de innovación y mejora continua. Al final, la transformación digital no comienza con la tecnología, sino con las personas. Las universidades que liderarán el futuro no serán necesariamente las que tengan más tecnología, sino aquellas que sean capaces de integrarla de forma inteligente en sus procesos, poniendo siempre a las personas en el centro.
—Para cerrar, ¿qué mensaje le dejaría a la comunidad de la UNAP Santiago que ve en su logro un reflejo de la excelencia institucional?
—Quisiera decirles que este momento no lo siento como un logro personal, sino como una oportunidad para seguir aportando a nuestra universidad pública y regional, lo que implica un compromiso permanente con nuestro entorno. A mis colegas docentes, los invito a seguir investigando, a atreverse a desarrollar nuevas ideas y a trabajar colaborativamente. Las grandes transformaciones nacen cuando compartimos conocimientos.
Y a nuestros estudiantes, quiero decirles que nunca pierdan las ganas de aprender ni la curiosidad por descubrir cosas nuevas. Pregunten, cuestionen, atrévanse a pensar diferente. Este desafío que hoy estoy viviendo es una muestra de que nunca dejamos de formarnos y de crecer. El mundo está evolucionando muy rápido, pero quienes mantengan las ganas de aprender y de reinventarse siempre estarán preparados para enfrentar los desafíos que vengan.
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