Inicio
Actualidad UNAP
INVESTIGACIÓN
Becados ANID de la UNAP consolidan su camino en investigación y posgrado
Becados ANID de la UNAP consolidan su camino en investigación y posgrado
La adjudicación de becas ANID permitió a Cinthya Enríquez y Nicolás Lobos, estudiantes de la Universidad Arturo Prat, avanzar en su formación de posgrado en química medicinal y biotecnología, consolidando sus trayectorias científicas y evidenciando el impacto del financiamiento público en el desarrollo académico desde regiones.

La adjudicación de becas de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo ANID permitió a dos egresados y estudiantes de la Universidad Arturo Prat avanzar en su formación académica, marcando un hito en sus trayectorias y reforzando su vínculo con la investigación científica.
Desde el área de la química medicinal, Cinthya Fiorella Enríquez Lara, estudiante de doctorado de la UNAP, ha construido una trayectoria académica marcada por la continuidad en investigación y la especialización científica. De nacionalidad peruana, llegó a la UNAP en 2019 para realizar sus prácticas pre profesionales bajo la tutoría del Dr. Pedro Buc Calderón, experiencia que definió su interés por la investigación biomédica. Posteriormente, en 2022, cursó el Magíster en Ciencias Químicas y Farmacéuticas en la misma casa de estudios, en el área de biología del cáncer, donde se graduó como la primera de su promoción y con distinción máxima.
Sobre el proceso que la llevó a adjudicarse la beca, destacó su trayectoria académica y su trabajo previo en investigación. “El programa de doctorado se acreditó por la CNA y, además, influyó mi trayectoria académica sólida, coherencia en mi línea de investigación y una propuesta doctoral bien estructurada. Asimismo, mi participación en diversos artículos científicos contribuyó a fortalecer un currículum con impacto científico”, explicó.
Por su parte, Nicolás Simón Lobos González, ingeniero en biotecnología titulado de la UNAP, iniciará un magíster tras adjudicarse la beca, luego de enfrentar previamente dificultades económicas que le impidieron continuar sus estudios.

Nicolás Simón Lobos González, ingeniero en biotecnología titulado de la Universidad Arturo Prat, iniciará un magíster en Ciencias Químicas y Farmacéuticas en la misma casa de estudios tras adjudicarse una beca ANID, logro que marca un punto de inflexión en su trayectoria académica. Su camino hacia el posgrado no fue lineal. Tras titularse el 27 de enero del año pasado, había sido aceptado previamente en un magíster en biotecnología, pero no pudo concretarlo por falta de financiamiento.
“El año pasado yo había postulado al magíster en biotecnología y había quedado. El problema fue que yo no quedé becado y por motivos económicos yo no me podía permitir tomar el magíster sin beca, entonces me tuve que bajar del magíster de biotecnología. Fue entonces cuando la profesora Karina se me acercó, me dijo, veo que tú tienes harto potencial, ¿podrías postular al magíster de ciencias químicas y farmacéuticas? Creo que eres capaz de postular y ganarte la beca”, relató.
Impulsado por ese apoyo académico, volvió a intentarlo, esta vez fortaleciendo su postulación con antecedentes en investigación. Durante su formación participó como coautor en una publicación científica vinculada a la producción de huevos enriquecidos con microalgas y carotenoides, y desarrolló su tesis en la caracterización de una cepa de microalga con potencial de adaptación a ambientes extremos, incluso en condiciones análogas a Marte. Estos logros, junto con su historial académico, fueron parte de los criterios considerados en su postulación.
El momento en que conoció el resultado marcó un hito personal y familiar. “Yo la verdad no pensé que me iba a ganar la beca. Yo estaba, sin bromear, estaba vendiendo zapatos en un trabajo de medio tiempo cuando de pronto me empieza a felicitar gente, me felicitan amigos y demás, y yo no me había enterado hasta que de pronto uno me dice, te ganaste la beca. Y a mí se me cayó la mandíbula… mi madre se puso a llorar, mi padre estaba súper contento también, mi hermana también, mi pareja también, todos estaban muy felices. Yo la verdad estaba más que otra cosa estupefacto porque nunca me vi en una situación así, y yo estoy muy feliz”, contó.
El programa que cursará se desarrollará en la UNAP y su inicio está previsto para fines de abril, considerando ajustes en el calendario académico asociados a procesos administrativos de estudiantes, especialmente extranjeros. La beca financiará la totalidad del magíster, con renovación anual sujeta a desempeño académico.
Respecto al significado del logro en su desarrollo, enfatizó el impacto que tiene este reconocimiento en su proyección profesional. “Para mí es un tremendo honor, esto es tanto un incentivo como un reconocimiento. Nunca nadie me había reconocido como en tal calidad de profesional. También es un incentivo para esforzarme todo lo que sea posible, porque no cualquiera tiene esta oportunidad, tengo que estar a la talla del título”.
En su relato, también destaca el rol que tuvo la comunidad universitaria en su proceso formativo, tanto en lo académico como en lo personal. “El primero de ellos diría yo que es el profesor Juan Pablo Díaz Vega. Fue mi profesor de tesis… siempre creyó en mí. Y la profesora Karina también, ella misma fue la que me impulsó a postular, fue la que me dijo que yo tenía el potencial de hacer grandes cosas”.
Junto con ello, valora el entorno que encontró durante su paso por la universidad, donde logró desarrollarse en un ambiente de apoyo e inclusión. Esta experiencia, sumada a su diagnóstico dentro del espectro autista, refuerza su valoración del espacio universitario como un lugar donde pudo integrarse plenamente y potenciar sus capacidades.
De cara a otros estudiantes y profesionales que buscan continuar estudios de posgrado, especialmente quienes enfrentan limitaciones económicas, enfatiza la importancia de la perseverancia y las redes de apoyo. “No se rindan. Las cosas no resultan la primera vez la mayoría de las veces. El apoyo incondicional de los seres queridos es probablemente lo que más lo impulsa a uno a seguir intentándolo”, afirmó.
Ambos casos reflejan cómo el acceso a financiamiento público permite consolidar trayectorias científicas, impulsar la formación avanzada y fortalecer el desarrollo de capital humano en investigación desde regiones.
";}
?>